La remota isla de Bougainville dice 'sí' a su sueño de convertirse en un país

Buka (Papua New Guinea) (AFP) -

Los electores de la isla de Bougainville, en el Pacífico, dieron un paso adelante para convertirse en la nación más joven del mundo al votar por una aplastante mayoría a favor de su independencia de Papúa Nueva Guinea, según los resultados oficiales del referéndum publicados el miércoles.

Bertie Ahern, presidente de la Comisión de referendos de Bougainville, anunció que en la consulta popular 176.928 electores votaron a favor de la independencia, es decir, más del 98%.

Independencia o mantenimiento de una autonomía reforzada era la pregunta a la que debían responder más de 200.000 electores en este referéndum, que comenzó en noviembre y fue el resultado de años de negociaciones y de una sangrienta revuelta secesionista. Solo 3.043 personas se pronunciaron a favor de adquirir una mayor autonomía.

Los habitantes de la isla recibieron los resultados con aplausos, cánticos y lágrimas de alegría. 'Es el momento que esperábamos', decía Alexia Baria, una enfermera, llorando de emoción.

'Al menos ahora nos sentimos libres de espíritu', corroboraba el presidente de la región de Bougainville, John Momis.

Pero el camino hacia la independencia será largo y laborioso desde el punto de vista político. El resultado del referéndum deberá ser ratificado por el Parlamento de Papúa Nueva Guinea, donde algunos de sus diputados se oponen firmemente a esta independencia por temor a que se produzca un efecto de contagio en un país muy fragmentado con una fuerte diversidad étnica.

Posteriormente llegarán las dificultades financieras y administrativas para transformar esta isla en un verdadero Estado.

- Digerir el resultado -

Ahern instó a todas las partes a validar el resultado de la consulta. El alcance de la victoria de los partidarios de la independencia debería, no obstante, pesar a favor de que se reconozca el referéndum.

Por encima de todo, este referéndum histórico permite pasar página de 10 años de conflicto armado que dejó 20.000 muertos, antes de que se lograra un alto el fuego en 1998 y un acuerdo de paz en 2001.

'Este resultado solo tiene una forma de interpretarse', opinó Shane McLeod, investigador del Instituto Lowy de Sídney.

'Port Moresby (capital de Papúa Nueva Guinea) deberá digerir esto y prepararse para elaborar un calendario de la independencia rápidamente', agregó.

Puka Temu, ministro encargado de Bougainville en Port Moresby, calificó el resultado de 'creíble', pero pidió a los electores que 'dejen tiempo al resto de Papúa Nueva Guinea para digerirlo'.

Este miércoles, los habitantes de Bougainville eran bien conscientes de las dificultades que tenían por delante.

Para Gerald Dising, comerciante, el referéndum es sólo 'un primer obstáculo' superado y ahora los responsables políticos 'deben responder a las expectativas de los ciudadanos'.

Otros, como Peter Sohia, expresentador de radio, eran más optimistas: 'Tal vez no tengamos los mejores hospitales, escuelas o carreteras, pero nuestro ánimo es fuerte y eso nos llevará hasta donde queremos llegar'.

La isla, que debe su nombre al navegante francés Louis-Antoine de Bougainville (1729-1811), que llegó a estas tierras en 1768, es uno de los territorios más pobres del hemisferio sur aunque tiene una grandísima riqueza mineral, sobre todo cobre.

Si se convierte en una nación, Bougainville podría ser objeto de una lucha de influencias entre potencias regionales del Pacífico como China y Australia.