Ulloa afirma que combatir la corrupción exige también un cambio del corazón
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19 July 2026
ZETA.- El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, afirmó este domingo que el país necesita fortalecer la justicia, la transparencia y la honestidad para enfrentar la corrupción, aunque advirtió que ningún cambio institucional será suficiente mientras no cambie también el corazón de las personas.
"Nuestro país necesita justicia. Necesita instituciones sólidas, transparencia, honestidad y respeto a la dignidad humana. Necesita combatir la corrupción, defender la vida desde su concepción hasta su muerte natural, crear oportunidades para los jóvenes y atender las necesidades de quienes más sufren", expresó.
El arzobispo agregó que las reformas legales y los cambios de autoridades, aunque en ocasiones sean necesarios, no resolverán por sí solos los desafíos nacionales.
"Podemos cambiar leyes, estructuras y autoridades, y muchas veces será necesario hacerlo. Pero ningún cambio será suficiente mientras no cambie también el corazón humano. Por eso hoy podemos decir con claridad: Panamá no necesita solamente personas convencidas de que tienen la razón. Panamá necesita personas dispuestas a convertirse", manifestó.
Ulloa sostuvo que la transformación del país no comienza únicamente en las decisiones de las autoridades, sino también en las acciones cotidianas de cada ciudadano.
"La transformación de un país no comienza únicamente en los palacios, en las oficinas o en las grandes decisiones. Comienza cuando cada ciudadano decide vivir con honestidad. Comienza cuando un servidor público rechaza la corrupción; cuando un empresario paga justamente a sus trabajadores; cuando un profesional cumple su deber con ética; cuando un padre dedica tiempo a sus hijos; cuando un joven decide que no todo camino fácil es un camino correcto; cuando una persona deja de difundir un rumor y se compromete con la verdad", señaló.
Durante su reflexión sobre la parábola del trigo y la cizaña, el arzobispo también advirtió sobre la tendencia de responsabilizar siempre a otros de los problemas de la sociedad.
"La cizaña siempre parece estar del otro lado. Y precisamente ahí comienza el problema. Porque cuando todos creemos que la cizaña es siempre el otro, dejamos de preguntarnos cuánta cizaña puede haber también dentro de nosotros", afirmó.
Asimismo, cuestionó la rapidez con la que las personas emiten juicios sobre los demás y advirtió sobre el impacto que pueden tener los rumores y las publicaciones difundidas sin conocer todos los hechos.
Ulloa aclaró que el llamado a la misericordia no significa justificar las conductas indebidas ni relativizar la verdad.
"El trigo no es la cizaña. La verdad no es la mentira. La honestidad no es la corrupción. La justicia no es el abuso", enfatizó. Añadió que ser misericordioso significa "luchar contra el mal sin convertirnos nosotros mismos en aquello que combatimos", defendiendo la verdad sin odio, exigiendo justicia sin venganza y corrigiendo sin destruir a las personas.
