Robo a mano armada en Metrobús de la ruta Corredor Norte-San Antonio

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ZETA, (ALBERTO CASTRELLÓN).- Eran las 6:15 de la tarde, cuando de rutina, pasajeros de la ruta ZP Marañón-Corredor Norte-San Antonio, abordaron un bus.

Algunos desde el punto de inicio cerca de la Plaza 5 de Mayo, otros en el trayecto por Calidonia y La Cresta (Hosanna), que es la última parada antes de salir de la Ciudad.

Cuando el Metrobús inicia el recorrido en el Corredor Norte, tras haber pasado la garita Martín Sosa, uno de los asaltantes –armado– (que estaba sentado en la mitad del bus), hizo un sonido con el pie en el suelo de la unidad y de inmediato, dos compinches que estaba al fondo empezaron a someter a los 30 pasajeros aproximadamente, no sin antes amenazar al conductor.

Tras haber pasado a nuevas manos, tanto celulares, como dinero y algunas joyas, una de las pasajeras se convirtió en la heroína, al lograr persuadir al delincuente para que en efecto abortara el asalto, el tercero (reportado) en el último año.

Desde luego que el conductor mantuvo su velocidad, mientras incluso, llegó a pasar al lado un autopatrulla, pero sin resultados.

¡Frío…frío!, fue la señal del líder del trío delincuencial para terminar su “vuelta del día”. Uno de ellos, con 1.80m de estatura, flaco; otro con el cabello evidentemente teñido de rubio y para completar, el clásico ladrón que con ojos desorbitados, amedrenta a sus víctimas.

Al resistirse al asalto, un joven recibió un golpe en la cabeza, pero los vagos –que prefieren robar en lugar de trabajar e incluso con el rostro descubierto- lograron su objetivo, de llevarse las pertenencias de al menos dos terceras partes de los pasajeros.

A insistencia de los pasajeros, se detuvo el bus cerca de la garita de peaje para salir a la vía Centenario. Pensaron que era mejor dejarlos escapar, ya que uno de ellos estaba armado y podía haber sucedido algo peor que el susto de las vidas de cada uno de los usuarios, que venían de trabajar o de estudiar, según el caso.

No es la primera vez, al menos en los últimos 12 meses que algo similar ocurre. Una de las personas afectadas relató que un delincuente hizo un tiro a una de las ventanas y que el vidrio cortó a una pasajera que requirió suturas. Tampoco se han conocido de capturas, al menos en el historial de esta ruta.

En medio del Corredor Norte, con escasez de iluminación, los 30 pasajeros quedaron momentáneamente varados, mientras llegaba la Fiscalía o bien por otra unidad que en ese caso, no llegó.

Algunos de los pasajeros no se bajaron, algunos por limitaciones nerviosas y otros por el cansancio propio de la jornada laboral.

Hubo incluso una usuaria que vomitó debido al trago amargo que le correspondió vivir.
Uno de los policías que se presentó “recomendó” a los pasajeros acudir a la subestación más cercana para interponer la denuncia. (Pero sin brindar las facilidades para ello y además desconociendo a qué hora saldría de dicha instalación).

Una de las afectadas recriminó “llévenos entonces a la Subestación de Brisas”. En la parte judicial allí quedó todo, como un hecho delictivo, que hasta ahora se revela.

Medidas que se proponen:

1.Cámaras (que sirvan) y sean monitoreadas;

2.El tablero de los autobuses (aquel que está a la derecha del timón) debe contar con un botón que emita una señal para este tipo de situaciones; idear el protocolo con los estamentos de seguridad;

3.Ver las cámaras de las zonas pagas(ZP). En el caso relatado, uno de los delincuentes, según los afectados, abordó la unidad en la ZP de El Marañón, dos más hicieron lo propio en Hosanna;

4.Ver la reacción de trabajo e implementación de estrategias, del gerente de Seguridad de MiBus, (que fue director de la PN);

5.El conductor del bus es el ‘capitán’, por lo tanto debe ser capaz de tomar datos (crear un formulario), de los afectados y debe ser quien interponga las denuncias y brinde las declaraciones a la Fiscalía correspondiente. (Por razones obvias, debe ser cambiado de ruta), si ocurre de nuevo, con el mismo conductor, la empresa entonces debe sacar sus propias conclusiones.

DATOS:

•La ruta fue creada a finales de 2013. (Pero existió un brevísimo precedente en 2009 de una ruta privada cuando fue inaugurado en el verano de dicho año, el tramo Corredor Norte-Manuel F. Zárate, cercano a Brisas del Golf Occidente.

•El trayecto hacia las afueras, inicia en la ZP Marañón (oficialmente llamada ZP David Ramírez Jr.), pasa por Calidonia vía Mercadito, toma la Vía Justo Arosemena por unos metros desde el antiguo colegio Gastón Faraudo P, dobla por El Arbol hacia La Cresta (Hosanna), para luego tomar Martín Sosa y entrar a Corredor Norte.

•Accede a Brisas del Golf, sigue por Camino Real, Valle de Cerro Viento y toma la vía principal de San Antonio hasta llegar a Metromall, tras haber atendido 11 paradas, con un promedio de 100 metros entre cada una.

•El trayecto de regreso, es decir, hacia la ciudad, es igual, salvo que desde que llega a La Cresta, sigue por la vía principal de Calidonia, dobla a la izquierda por la calle paralela a la Iglesia de San Miguel y llega a la ZP Marañón.• Entre las 5 y 8 de la noche se emplean al menos 7 unidades de Metrobús hacia San Antonio, vía Corredor Norte, cuyos usuarios en total podrían superar los 300;

•Dicha ruta sirve a residentes de Cerro Viento, Brisas del Golf, San Antonio (Camino Real y Las Praderas);

•Gracias a la rebaja a B/. 0.75, sirve a lo interno del corregimiento Rufina Alfaro, que comprende las comunidades antes mencionadas, entre otras.

(El autor es periodista y usuario del Metrobús)

CIP: 8-366-145

 

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