De Wall Street a incendios en California: un cambio de vida para hacerse bombero

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Ukiah (Estados Unidos) (AFP) -

François Cazalot decidió un día poner fin a 15 años trabajando en el mercado bursátil de Nueva York y dar un giro radical. Recogió sus cosas y se mudó a California para convertirse en bombero.

Hoy es uno de los miles que combaten los feroces incendios forestales que cobraron la vida de nueve personas -dos de ellos, colegas-, arrasaron con miles de hectáreas de terreno y destruyeron una buena cantidad de hogares.

'Estaba cansado de mi carrera', contó Cazalot a la AFP. 'Quería hacer algo útil así que me mudé a California hace dos años y he sido bombero desde entonces'.

Lejos de los incendios financieros que apagaba en Wall Street, la carrera de este 'novato' francés ha sido corta pero muy activa.

'Ya combatí muchos incendios, cinco o seis el año pasado. Este año combatí mucho desde la frontera con Oregon hasta el sur profundo', señaló Cazalot, que lleva un mostacho frondoso, la cabeza rapada y la chaqueta amarilla de bombero manchada por la ceniza.

'Hay días muy largos en los que trabajas literalmente 24 horas. No duermes, estás deshidratado, estás hambriento', explicó sobre los principales desafíos de su nuevo oficio.

'Y te puedes topar con algunos retos psicológicos, puede ser difícil, estresante, cuando el incendio viene detrás tuyo da miedo, impresiona'.

- Misión de refuerzo -

Cerca de 14.000 bomberos -incluidos refuerzos de lugares tan remotos como Nueva Zelanda y Australia- fueron desplegados para combatir los 20 focos activos en este estado muy propenso a los incendios forestales.

En este centro de comando en Ukiah, en el condado de Mendocino, donde se combate el mayor incendio de la historia, la luz del día es eclipsada por el humo que cubre toda la zona.

El sol es apenas un pequeño punto naranja en medio de un horizonte gris.

Camiones de todos colores -rojos, amarillos, verdes- están estacionados uno al lado de otro. En el tiempo que no están en la línea de fuego, se limpian las ventanas, se chequean los fluidos del motor, se hace un inventario del equipo, se doblan mangueras.

Todo tiene que estar perfecto antes de salir a enfrentar las feroces llamas, que son alimentadas por las altas temperaturas, la baja humedad y los fuertes vientos.

A Bennet Milloy le queda poco tiempo antes de volver al área del siniestro.

'Hoy estamos en misión de refuerzo, el plan es permanecer aquí y alrededor de las 2 de la tarde cuando el fuego se vuelva más activo, nos pedirán que fortalezcamos los equipos donde el fuego es más agresivo', explicó.

'Es muy difícil mantenerlo dentro de las líneas de contención, por lo que hay que hacer mucho trabajo, detectar cualquier foco de fuego que pueda comenzar otro incendio'.

- Seguridad -

El incendio Mendocino Complex por ejemplo arrasó en menos de dos semanas con 121.440 hectáreas, superando a Thomas, que en diciembre de 2017 -es decir, ocho meses atrás- tenía el récord.

Una reunión con todo el equipo se realiza diariamente para discutir la situación en el terreno.

Bajo una tienda de campaña blanca, con una bandera de Estados Unidos en el techo, un oficial explica en un mapa el avance de la operación.

'El objetivo de esta reunión es seguridad, queremos que nuestros bomberos conozcan todas la condiciones en las que están entrando, saber lo que sus compañeros han venido haciendo en el último período operacional y tener una noción de las condiciones del tiempo', explicó a la AFP Kevin Sweeney, portavoz de Calfire.

Es una de las cosas que destaca Cazalot: los protocolos de esta agencia, que cada vez enfrenta más duros incendios forestales.

'Si te cuidas, si respetas los procedimientos, estarás seguro', aseguró.

Es algo que probablemente se repite cada vez que se monta en el camión y sale a enfrentar a estas bestias de fuego, no muy diferentes, tal vez, a las que enfrentaba en Wall Street.

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