Amor y más amor en los muros de Erbil, capital del Kurdistán iraqui

Erbil (Irak) (AFP) -

'Nerón incendió Roma y Nermine incendió mi corazón'. En recónditos y solitarios lugares de Erbil, en el norte de Irak, los kurdos iraquíes han decidido declarar su amor en los muros, último refugio para expresar pasiones en una sociedad conservadora.

Con una escritura incierta, uno de ellos compara a su amada con el emperador romano que perdió la razón. Otros recurren a los corazones dibujados para celebrar un amor, o el aniversario de una historia de amor.

'Espero que seas mi amor durante muchos años aún, Ala Ziad', ha escrito alguien bajo un puente, y mensajes como éste se suceden en los terrenos baldíos o los callejones de Erbil, la capital del Kurdistán iraquí que oscila entre tradiciones y modernidad, pero sigue impregnada de tabúes.

Por ejemplo, la expresión de los sentimientos en público está mal vista, y los militantes de los derechos de las mujeres denuncian mutilaciones genitales femeninas, matrimonios forzados, así como el peso de las tradiciones que aún se abate sobre los jóvenes enamorados.

Para eludirlas, muchos escriben su amor en los muros de Erbil.

'Si amara a Dios tanto como te amo, Él me habria mandado a la humanidad como su profeta' puede leerse en un muro.

A veces románticos, pero sobre todo mucho más políticos, algunos grafitis hablan de la gran causa regional: la de los kurdos en la vecina Siria, siempre devastada por una guerra que ha impulsado a miles de ellos a instalarse en el Kurdistán de Irak.

'En tus ojos, veo el mundo entero. Es como si estuviera en Damasco' se puede leer en un grafiti azul. Otro celebra a Kobané, ciudad kurda recuperada por la fuerzas kurdas de manos de los yihadistas del grupo Estado islámico (EI) en 2015, en combates que atrajeron la atención de todo el planeta.

Todos esos mensajes quedan así grabados, y expuestos a la vista de todos los habitantes de Erbil.