Constituyente versus Diálogo Reformista

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Gobierno Nacional, ha decidido solicitar a la Asamblea Nacional), retirar el proyecto de Reformas Constitucionales que había sido aprobado en primer debate del Pleno.

Esta decisión se fundamenta en el hecho que ahora se pretende establecer un denominado Diálogo Nacional, que se asume intenta propiciar una mayor participación de diversas organizaciones y sectores representativos de la ciudadanía, según un Memorándum de Entendimiento (MOU) acordado con el PNUD, organismo internacional que fungiría como facilitador de dicho diálogo.

En la estructura del MOU se establecen un par de Comisiones integradas por “personalidades”, seleccionadas de forma “científica y muy selectiva” que estarían interactuando con los varios proponentes de propuestas para establecer una serie de “reformas”, en el mismo estilo de las reformas propuestas por el grupo de la Concertación Nacional.

Estas Comisiones dirigirían y coordinarían el Diálogo propuesto.

Las consultas previas a la preparación de un proyecto de modificaciones constitucionales, preferiblemente una Constituyente, son acciones loables y adecuadas.

En estas consultas se debe procurar encontrar los puntos de coincidencia que apoya la sociedad de forma tal que se proceda luego a la preparación de una constitución con temas consensuados, que se someterían a debates formales para darle la forma final oficial a la misma. Esto es un proceso constituyente efectivo.

Hay que tener en cuenta que esto no es un tema “superficial ni elitista”. Se debe involucrar a todos los panameños realmente interesados en sentar las bases para tener una nación con instituciones modernas y con la finalidad de consolidar una sociedad participativa, con plena justicia, con igualdad de oportunidades para todos, sin excepciones ni discriminaciones, y con la finalidad de procurar el bienestar o Bien Común para todos.

En síntesis, el Gobierno actual trata de continuar con la idea de proponer reformas, en lugar de una Asamblea Constituyente, que es la propuesta de la mayoría de los panameños.

El MOU propone una estructura organizativa” en la cual las autoridades de gobierno ceden su protagonismo y dirección a un ente externo, con “expertos” que quizás no conocen a cabalidad la idiosincrasia y expectativas constitucionales de los panameños.

El grado de alfabetización constitucional de los panameños no es tan avanzado, por lo que se crea el riesgo que esta metodología tendría un mayor rechazo por parte de las organizaciones populares que consideran que este es un tema muy de los panameños.

Finalmente, a pesar de la decisión del Gobierno, vale la pena repensar la misma, bajo la óptica de que si queremos una Constituyente o se sigue con un proceso reformista que ha sido rechazado, principalmente por la juventud estudiosa y panameños sensatos y decentes. Evidentemente, no nos conviene que este proceso resulte en un fracaso total.

Cristobal Silva