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Un remanente de supernova en varias longitudes de onda

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BARCELONA, (ESA).- Puede que el Año Nuevo haya pasado, pero aún no hemos terminado con los fuegos artificiales. Esta imagen, que incluye datos del observatorio espacial Herschel de la ESA, muestra los restos de una explosión, aunque no de las que vemos durante las celebraciones del cambio de año, sino de tipo estelar.

El objeto de la imagen, denominado G54.1+0.3, es un remanente de supernova, lo que queda de una estrella masiva que murió de manera violenta. Se halla a unos 20.000 años luz de distancia, en la constelación boreal de Sagitta (la Flecha).

Cuando la estrella se quedó sin combustible, expulsó sus capas exteriores en una potente explosión, al tiempo que su núcleo colapsó debido a la gravedad para dar lugar a una densísima estrella de neutrones. Los restos de esta particular explosión constituyen un púlsar, una estrella de neutrones que rota a gran velocidad y brilla con fuerza en las secciones de ondas de radio y rayos X del espectro electromagnético.

Además del remanente estelar, llaman la atención el polvo y el gas que lo envuelven. De acuerdo con un estudio reciente de J. Rho y otros, estas capas contienen sílice (también conocida como dióxido de silicio, o SiO2), uno de los principales componentes de numerosas rocas en nuestro planeta, y que suma el 60 % de la corteza terrestre. Este estudio es el primero en mostrar que este ingrediente común en materiales cotidianos, como la arena o el vidrio, se puede formar durante supernovas.

Esta imagen combina datos en el infrarrojo y en rayos X recopilados por tres observatorios espaciales y observaciones de radio obtenidas desde la Tierra.

Los datos de Herschel, que en esta vista aparecen con tonos verdosos y corresponden a una longitud de onda de infrarrojos de 70 micras, fueron fundamentales para que los astrónomos pudieran detectar sílice en la polvorienta envoltura de este remanente de supernova, junto con las observaciones en el infrarrojo medio del telescopio espacial Spitzer de la NASA, con longitudes de 24 micras y que se muestran en azul.

Los datos de radio, obtenidos por el Karl G. Jansky Very Large Array de Nuevo México (Estados Unidos), están representados en rojo, mientras que los tonos de amarillo corresponden a los datos de rayos X del observatorio Chandra de la NASA.

Herschel, que estuvo operativo entre 2009 y 2013, dejó un legado de valiosos datos que cada año siguen produciendo multitud de resultados científicos. El estudio del remanente de supernova G54.1+0,3 se basa en datos de archivo de uno de los programas clave del observatorio: Hi-GAL, el estudio del Plano Galáctico realizado por Herschel en el infrarrojo.

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