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Covid 19: Un drama que debe unirnos

ENMAYÚSCULA, (JULIO BERMÚDEZ VALDÉS).- Impotente en la camilla que las enfermeras y las auxiliares dirigían con premura hacia la unidad de cuidados intensivos, Plácido buscaba con angustia un poco de aire. Necesitaba respirar. Pese a la mascarilla que le habían colocado para mitigar su angustia, su boca se abría con desesperación, sus ojos se cerraban y se abrían más allá del esfuerzo, y su cuerpo se contorsionaba reclamando oxígeno.

Desde la puerta externa de la sala del hospital, Dinorah, Belkis, Daniela, Juancho y Efraín miraban el drama con desesperación e impotencia. A lo largo de sus 79 años Plácido había sido el papá, el abuelo, el suegro, el tío, el amigo afable, solidario y docente…y ahora, un virus indetenible, que desconocía sentimientos o preferencias, dejaba a su familia en la incertidumbre y el desconcierto.

Ese ha sido el drama que ha conmovido al mundo, y que en Panamá ha afectado hasta este 11 de julio a 43 mil 257 personas, desde el 11 de marzo último cuando, tras reconocer oficialmente, dos días antes, la primera víctima de Covid-19, el gobierno declaró Emergencia Nacional.

Desde entonces las muertes ascienden a 863 y los recuperados a 21 mil 426. Las cifras del Sistema de Vigilancia Epidemiológicas sitúan en 20 mil 968 los casos activos, en aislamiento domiciliario a 19 mil 849 afectados, 19 mil 193 de ellos en sus hogares, 656 en hoteles, mil 119 hospitalizados, 959 en salas y 160 en unidades de cuidados intensivos.

Pero hay una característica. En las ultimas semanas el crecimiento ha sido exponencial. Tanto que solo en las últimas 24 horas los contagios nuevos ascendieron a mil 40, 287 más que el 27 de junio cuando se reportaron 753. Para esta última fecha, es decir, 14 días atrás Panamá contaba con 30 mil 658 contagios confirmados, y hoy registra 43 mil 257, 12 mil 599 casos más.

A tal grado llega la preocupación que genera este escenario, que este viernes la Sociedad Panameña de Medicina Interna ha recomendado a las autoridades considerar la instalación de la cuarentena “total y obligatoria” en las provincias de Panamá y Panamá Oeste, donde se concentra el mayor número de casos, por lo menos durante 15 días “para detener la rápida propagación del virus en las comunidades”.

La entidad subraya, en un comunicado, el aumento de casos de contagios y muerte, del número de ingresos diarios en los principales hospitales del país y los limitados recursos con que se cuenta, por lo que recomienda, además de la responsabilidad individual, suspender la reapertura de bloques económicos, y dotar a los profesionales de la salud de equipos de protección personal, de medicamentos e insumos.

Pero hay un punto clave en la recomendación de la Sociedad, que contrasta, por ejemplo, con los temas estelares de la agenda mediática de esta fecha. Mientras que estos últimos centran la atención de la opinión pública en temas como el de los hermanos Martinelli Linares detenidos en Guatemala, o los negocios judiciales de La Prensa y al exprocuradora Kenia Porcel, los médicos llaman a la unidad de todas las autoridades, los entes políticos y civiles “para mantener la salud y cuidado de la población durante el tiempo que persista la pandemia”.

En dos o tres artículos anteriores, he hecho énfasis en esta urgencia. Obviamente lo tratado por los medios son los temas de la coyuntura, que han dejado de interesarle a los más de 800 muertos que ya deja la pandemia en el país, y que con seguridad no leerán las futuras víctimas.

La pandemia es un drama que une a todos los panameños, al planeta entero, y ante la cual la comunidad nacional debe dar respuesta. Valorar los esfuerzos oficiales realizados en este sentido y reforzarlos con la orientación debida a la comunidad, pero igualmente con esfuerzos y aportes que refuercen los que se realizan desde el gobierno.

Enfrentar la pandemia es la prioridad de la sociedad. La sobrevivencia de la civilización, la cuestión esencial, por lo que los casi 12 millones de infectados que hay en el mundo y el ascenso que se registra con especial drama en América Latina, deben ser considerados una amenaza real, sensible.

El gobierno nacional ha dedicado a esta causa recursos humanos, económicos…y esta semana el presidente Laurentino Cortizo mantuvo su atención en el tema al visitar el Centro de Control y trazabilidad y la mesa de compra COVID19. Otros dedican sus preocupaciones a sus temas particulares, sin que la sociedad sea su motivo.

Este viernes , mediante el decreto ejecutivo Nº 855, el gobierno aprobó una excepción para que agencias, droguerías y laboratorios con licencia vigente importen medicamentos para tratar el COVID-19.

Por los titulares que veo hoy me temo que contra el ascenso de la pandemia, hay quienes le bajan la estelaridad al flagelo, y sitúan la responsabilidad única en las autoridades cuando es hora de ir construyendo comités de solidaridad y vigilancia para que nuestras comunidades sean muros de contención a la propagación de la infección, en coordinación con las autoridades sanitarias. (JBV)

 

Julio Bermúdez Valdés, Coronavirus en Panamá