Cristobal Silva

¿Quién ganará las elecciones en los Estados Unidos?

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA*).-Hemos presenciado el primer debate presidencial entre Joe Biden, expresidente de los Estados Unidos, y el actual Presidente Donald Trump.

El debate había creado gran expectativa mundial dado que la mayoría de las encuestas levantadas dan una ventaja que parece insalvable para Biden.

Sin embargo, el debate fue poco impresionante, y poco edificante para la política del país del norte, máxime cuando se trataba de un enfrentamiento dialéctico que se esperaba fuese de alto nivel y sobre temas de suma importancia, tanto para el nivel interno como a nivel mundial.

Sin embargo, el evento fue decepcionante ante la ausencia de un verdadero debate. Estuvo plagado de interrupciones e insultos hasta personales por ambos bandos como nunca antes se había dado en este tipo de eventos.

La audiencia en todos los ámbitos que pusieron atención al debate esperaban una discusión de temas con cierto nivel de civilidad convencional, aunque dado el carácter del Presidente Trump, muchos tenían dudas de que esto fuese posible.

Los recientes acontecimientos enfrentados por Trump en cuanto a la pandemia que ha azotado muy fuerte a los norteamericanos, sobre lo cual se argumenta que ha sido mal manejada por el Ejecutivo, las reyertas provocadas por efectos del racismo que existe en dicha sociedad y más reciente el apuro del Presidente para designar una juez que entraría a la Corte Suprema en reemplazo de la recién fallecida magistrada, exacerbó un poco más los discursos ofensivos entre ambos candidatos.

Aproximándose la fecha para la elección, 3 de noviembre próximo, el Sr. Trump necesitaba encontrar una forma, quizás menos convencional, para tratar de cambiar la percepción del electorado que ahora no le favorece.

Sin embargo, luego del debate parece que los números siguen estables, con el Sr. Biden disfrutando de una cómoda ventaja.

De todas formas, aún quedan dos debates más y habría que esperar sus resultados para tener una mejor percepción sobre las posibilidades de ser elegido que tenga cada uno de los dos candidatos. Es un tema importante para el mundo entero.

*El autor es ingeniero.

 

 

 

Presidente Donald Trump,, Cristóbal Silva, Joe Biden

La Recuperación Económica post pandemia: ¿Cómo y Cuándo?

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- La recuperación económica para enfrentar los efectos ocasionados por la crisis generada por la pandemia debe empezar con programas de rescate, de sustitución de renta para los afectados más vulnerables, con medidas como la flexibilización de pagos por los servicios públicos recientemente aprobados, pero aún no sancionados.

Otras opciones como el “teletrabajo” resultarían conveniente para empresarios y trabajadores e inclusive para la educación a distancia, la que sería algo más económica.

Sin duda, la recuperación será un proceso gradual por fases.

El aislamiento y las medidas para inmovilizar la población, que aún no sabemos cuando podría finalizar en virtud que depende de la propia evolución de los contagios, obligan a este tipo de procedimiento.

La paralización inducida casi total en sectores claves para la economía nacional, algunos de los cuales son muy intensivos en mano de obra, como la construcción, el comercio de las PYMES, el turismo y las actividades agrícolas, son los principales temas a encarar para la reactivación.

Logrado el control de la actividad viral, entraríamos en una fase de estabilización. No obstante, algunas restricciones aún se mantendrían para evitar rebrotes. Esta fase, según expertos, podría durar tal vez seis meses.

Al final de la misma, se espera que las empresas estén en mejor posición de liquidez para reestablecer empleos y alimentar dinero en el sistema, lo cual es básico para entrar en la fase final de la propia recuperación.

La recuperación post pandemia, no significa regresar al mundo prepandemia. Cambiaran nuestros hábitos, con un sentido renovado de la humanidad y con la retoma de los valores de la familia.

Cristóbal Silva

¿Como afecta la pandemia el suministro de energía eléctrica?

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- Como en todas las sociedades modernas, Panamá es un país en el cual tenemos una dependencia importante en el suministro confiable de la energía eléctrica.

Con el advenimiento de la crisis causada por el coronavirus, el suministro de electricidad va a ser crucial, especialmente para los hospitales, a fin de mantener operativos con la máxima continuidad a los ventiladores para la respiración auxiliada de los contagiados, así como muchos otros equipos médicos necesarios. Otros aspectos importantes serían los relacionados con:

(i) la nueva de comunicación en el sector laboral para permitir la continuidad de la producción a través de esquemas de teletrabajo,

(ii) la educación a distancia vía on-line y

(iii) la necesidad de entretenimiento para sobrellevar el aislamiento o cuarentena para lo cual las personas estarían conectadas a través de sus teléfonos, computadoras y otros aparatos electrónicos.

Con este nuevo panorama, es necesario garantizar el acceso a los servicios de suministro de electricidad, para lo cual la disponibilidad confiable de la infraestructura eléctrica es vital, así como asegurar la adecuada operación y mantenimiento de la misma. La asequibilidad de los servicios para todos los usuarios, particularmente para aquellos de menores ingresos es imprescindible.

Un reto limitante para el sistema, serían las interrupciones frecuentes, lo que reduce las horas de acceso a la energía. Estos eventos deben minimizarse a fin de evitar el desabasto de los usuarios residenciales y, particularmente, el de los centros de salud y de otros servicios esenciales para atender situaciones durante esta crisis. En caso extremo, una forma de enfrentar la situación sería con equipamiento de respaldo para garantizar el suministro. 

En virtud de lo anterior, en una crisis como la actual donde la población más vulnerable, los trabajadores informales y los pequeños empresarios, se genera un grupo de consumidores que tendrán que acogerse a una moratoria para diferir pagos por el servicio de energía. Esto plantea retos interesantes para el sistema eléctrico, como:

1. Garantizar un suministro suficiente, continuo y de alta calidad en centros de salud y en otros centros de servicios básicos como el suministro de agua potable. 

2. Proveer mecanismos para garantizar acceso a los servicios de energía, tanto para la población vulnerable como para la población en general, los que verían afectados sus ingresos, y por ende su capacidad de pago, considerablemente como consecuencia de la pandemia.

3. Establecer una estrategia para garantizar la sustentabilidad financiera y operativa del sector, considerando las pérdidas de ingresos por la disminución de la demanda y por las moratorias o la falta de pagos por la provisión del servicio.

 

Cristobal Silva

Constituyente versus Diálogo Reformista

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Gobierno Nacional, ha decidido solicitar a la Asamblea Nacional), retirar el proyecto de Reformas Constitucionales que había sido aprobado en primer debate del Pleno.

Esta decisión se fundamenta en el hecho que ahora se pretende establecer un denominado Diálogo Nacional, que se asume intenta propiciar una mayor participación de diversas organizaciones y sectores representativos de la ciudadanía, según un Memorándum de Entendimiento (MOU) acordado con el PNUD, organismo internacional que fungiría como facilitador de dicho diálogo.

En la estructura del MOU se establecen un par de Comisiones integradas por “personalidades”, seleccionadas de forma “científica y muy selectiva” que estarían interactuando con los varios proponentes de propuestas para establecer una serie de “reformas”, en el mismo estilo de las reformas propuestas por el grupo de la Concertación Nacional.

Estas Comisiones dirigirían y coordinarían el Diálogo propuesto.

Las consultas previas a la preparación de un proyecto de modificaciones constitucionales, preferiblemente una Constituyente, son acciones loables y adecuadas.

En estas consultas se debe procurar encontrar los puntos de coincidencia que apoya la sociedad de forma tal que se proceda luego a la preparación de una constitución con temas consensuados, que se someterían a debates formales para darle la forma final oficial a la misma. Esto es un proceso constituyente efectivo.

Hay que tener en cuenta que esto no es un tema “superficial ni elitista”. Se debe involucrar a todos los panameños realmente interesados en sentar las bases para tener una nación con instituciones modernas y con la finalidad de consolidar una sociedad participativa, con plena justicia, con igualdad de oportunidades para todos, sin excepciones ni discriminaciones, y con la finalidad de procurar el bienestar o Bien Común para todos.

En síntesis, el Gobierno actual trata de continuar con la idea de proponer reformas, en lugar de una Asamblea Constituyente, que es la propuesta de la mayoría de los panameños.

El MOU propone una estructura organizativa” en la cual las autoridades de gobierno ceden su protagonismo y dirección a un ente externo, con “expertos” que quizás no conocen a cabalidad la idiosincrasia y expectativas constitucionales de los panameños.

El grado de alfabetización constitucional de los panameños no es tan avanzado, por lo que se crea el riesgo que esta metodología tendría un mayor rechazo por parte de las organizaciones populares que consideran que este es un tema muy de los panameños.

Finalmente, a pesar de la decisión del Gobierno, vale la pena repensar la misma, bajo la óptica de que si queremos una Constituyente o se sigue con un proceso reformista que ha sido rechazado, principalmente por la juventud estudiosa y panameños sensatos y decentes. Evidentemente, no nos conviene que este proceso resulte en un fracaso total.

Cristobal Silva

El final de una saga de persecución

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- El pasado 9 de agosto, llegó a su fin, por lo menos en su primera fase, la saga conocida como los “pinchazos telefónicos”, cuya ejecución intelectual fue atribuida al ex presidente Ricardo Martinelli. Su guión caracterizado por un alto contenido novelesco, finalizó con un fallo absolutorio unánime y total de toda culpa de los cargos hechos a Martinelli.

Este proceso nació con claras evidencias de violaciones de todos los derechos humanos y constitucionales correspondientes al Sr. Martinelli. La saga, como le hemos denominado, estuvo minada de una gran número de procedimientos irregulares, desde que inicio con su detención en Miami, hasta que llegó a Panamá extraditado.

Durante el juicio, se pusieron en evidencia un sinnúmero de violaciones, torturas físicas y emocionales y hasta la negación de servicios médicos oportunos que pusieron en peligro la propia vida de Martinelli.

El proceso de juicio para el caso, inició en la Corte Suprema de Justicia, sin que la misma tuviese la competencia para realizarlo. El Magistrado de Garantías (¿?) Jerónimo Mejía, que tenía el deber de salvaguardar los derechos del acusado, insistió en mantener la competencia de la Corte, lo cual era a todas luces inconstitucional. Finalmente tuvo que desistir por orden de la misma Corte y se pasó al sistema SPA.

Esta experiencia sirvió para demostrar el uso del “lawfare” por parte del Gobierno, que por cinco años persiguió al ex presidente. Conclusión: Estado de Derecho tiene que ser refundado por una Constituyente.

*El autor es ingeniero.

 

 

Cristobal Silva

El pecado original

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- El “pecado original” que persiste en la actual Constitución parece estar en la falta de separación e independencia administrativa y operativa real de los tres Órganos del Estado dada la injerencia del Ejecutivo, la que se deriva en gran parte de la estructura que crea y sostiene un sistema extremadamente presidencialista. Dicho sistema presidencialista se generó desde el diseño mismo de la constitución, el cual tenía como objetivo central, la transferencia del poder omnímodo concentrado en el desaparecido Cuartel Central de la Guardia Nacional que estaba ubicado en la Avenida A, hacia el Palacio de las Garzas en San Felipe.

Este diseño preveía la elección del General Omar Torrijos como siguiente presidente de la Republica, antes de firmar el nuevo Tratado del Canal. Al parecer, los Estados Unidos insistió en que Panamá debía realizar “nuevas elecciones democráticas” y tener una constitución luego del Golpe de Estado de 1968, que abolió la constitución aprobada en 1946, como requisito para poder firmar los nuevos Tratados.

Si no se elimina esta estructura de la constitución mediante una Asamblea Constituyente que prepare una nueva constitución, la situación persiste.

Por esta razón, simple reformas constitucionales, parciales y muy puntuales a temas que solo responden a intereses de algunos grupos o gremios, y que no se consultan con el verdadero soberano y dueño del poder constituyente que es el pueblo, serán siempre insuficientes y carentes de la legitimidad que debe acompañar a una constitución que rige para toda la nación y no solo para parte de la misma.

Reformas propuestas por el grupo denominado “Concertación Nacional”, la cual no fue creada para dictar reformas constitucionales y por ende se esta arrogando facultades de forma ilegal e inconsulta, carecen de la apropiación ciudadana y por ende no pueden ser aceptadas como legales y afines a los requerimientos de la ciudadanía, que actualmente reclama una verdadera refundación de la nación, la cual debe iniciar con la convocatoria de una Asamblea Constituyente que elabore una nueva constitución con el enfoque central de redimir el “pecado original” que tiene la constitución aún vigente.

El pueblo en general parece estar comprendiendo que una Asamblea Constituyente es la real solución para establecer nuevas y modernas normas constitucionales que sirvan para fundamentar nuevas políticas públicas que enfoquen a la obtención del Bien Común para todos los panameños. Actualmente hay organizaciones civiles recogiendo firmas para una convocatoria constitucional por iniciativa ciudadana, la cual seria la expresión más genuina del poder constituyente ciudadano.

Cristobal Silva, Constitución de Panamá

Consensos…Constituyente…Progreso

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- El nuevo Presidente electo Nito Cortizo, del partido PRD, tiene una gran tarea de reconstrucción nacional por delante. Por suerte, el Sr. Cortizo se ha dado cuenta que para poder iniciar este mandato que le ha otorgado el pueblo mediante las elecciones pasadas, necesita alcanzar consensos con todas las fuerzas vivas del país.

De esto ha hablado en varias ocasiones luego de su triunfo electoral. Los consensos, no solo serían con los gremios empresariales, de trabajadores, profesionales en general y hasta jubilados. Esta no es una idea nueva, sino es la forma más eficiente de llegar a acuerdos aceptados por la mayoría de los afectados por las decisiones que se tomen como gobernante.

La forma más efectiva, pacífica y democrática para generar cambios trascendentales, como lo es la refundación de la nación, es una Asamblea Constituyente. Tal como se ha hecho en otras sociedades, como la de España después de Franco, donde se reunieron los líderes políticos para llegar a un consenso que desembocó en el conocido “Pacto de la Moncloa”, mediante el cual se proponía reconstruir el Estado de Derecho luego de una dictadura. Hasta los comunistas participaron en un intercambio de concesiones para lograr un Gran Concordato.

Con esta Constituyente a la española, se establecieron los principios para realizar un programa económico y político para estabilizar la administración de un país fragmentado, el cual estaba acechado por la pobreza y las sombras de inestabilidad social. Esta situación guarda similitudes con lo que tenemos hoy día en nuestro país, aunque algunos lo rebatan por favoritismo político.

El Sr. Cortizo parece estar al tanto de los cambios inminentes que necesita la debilitada institucionalidad del país. Reorganizar el Seguro Social, fortalecer y modernizar el sector educación, rescatar el sector agro, el alto y creciente desempleo, acortar la brecha en la distribución de la riqueza, reorganizar el Poder Judicial y levantar del piso al pisoteado Estado de Derecho, reorganizar las estructuras del Poder Legislativo y del mismo Ejecutivo, entre otras tantas necesidades. Todo este conjunto de aspectos que afectan el Progreso Nacional deben ser analizados desde le óptica de una Constituyente, por la diversidad de los temas y el alcance de los mismos.

Dado el propósito de una Constituyente, no se puede argumentar que la misma desestabilizaría el país, creando caos e incertidumbre que ahuyentaría la inversión interna y externa. Nada más alejado de la realidad que persigue este tipo de acciones. Proponer reformas parciales es equivalente a un efecto de “parcheo”. Hay que proponer Progreso, no más de lo mismo. Aconsejamos, como ciudadano preocupado, al nuevo Presidente no caer en este tipo de trampas. El país hoy necesita cambios fundamentales, no cosméticos. Le tomo su palabras Sr. Cortizo.

Cristóbal Silva

Dos semanas antes de las elecciones generales

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Estamos a unos escasos 15 días de expresar en las urnas las preferencias y decisiones de cuatro millones de panameños que vuelven, tal como lo hacen cada cinco años, a escoger las nuevas autoridades que se encargaran de la administración del próximo gobierno nacional.

Este proceso electoral, en virtud del nuevo código electoral, ha sido atípico respecto a lo que se acostumbraba antes.

Restricciones en el gasto y campañas relativamente cortas, que impiden que los ciudadanos lleguen a conocer a fondo a los candidatos y sus propuestas, ha sido la tónica.

El Tribunal Electoral, el cual mantiene un control absoluto de todo el proceso, introdujo la modalidad de los denominados debates entre los candidatos presidenciales, que a la postre resultaron meros conversatorios estilo la presentación de una tesis de graduación en la Universidad, sin decir en cual.

A pesar que se dice mucho que este es un proceso requerido para mantener la democracia en nuestro país, en realidad a lo que se refiere es a una nueva lucha por el poder político.

La intervención del poder económico para favorecer a sus candidatos preferidos en función de mantener sus opciones de control en el quehacer nacional es evidente, y genera el comportamiento conocido como el clientelismo electoral, el cual es necesario erradicar aunque es una tarea difícil en virtud de la cantidad de dinero que se mueve para mantenerlo.

Los ciudadanos, sometidos por sus frustraciones y necesidades económicas, están sujetos a aceptar toda clase de dádivas y prebendas para sacar, como me dicen algunos, “del gato aunque sea un pelo”.

Los siete candidatos presentados, en sus conversatorios han mencionados algunos de los problemas que agobian al país; la deficiente prestación de los servicios médicos, deficiencias en el sector de educación, inseguridad, el agro y hasta la falta de agua potable en muchos sitios.
Pero en esencia, el tema central al que le dedicaron la mayor cantidad del tiempo fue a la corrupción, tema que para el ciudadano común no le resuelve sus necesidades y por eso no le interesa mucho.

¿Como luchar contra la corrupción? La forma más eficiente es recreando el Estado de Derecho que está colapsado. Sin una administración de justicia, en la que las leyes no sean tergiversadas y utilizadas para la persecución política, tema conocido como “lawfare”, no habrá forma de tener paz y una seguridad de castigo al que sea encontrado culpable en estricto derecho.

Por lo tanto, es preciso elegir un próximo presidente que asegure una renovación de la institucionalidad general del país, convocando un Gran Concordato para lograr el llamado a una Asamblea Constituyente en la cual el pueblo participe de forma efectiva y directa.

Cristobal Silva

La verdadera quinta papeleta

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- El Órgano Ejecutivo envió a la Asamblea Nacional un proyecto de ley para que se apruebe una papeleta adicional, denominada Quinta Papeleta, puesta a consideración de los panameños el día de las próximas elecciones generales, programadas para el 5 de mayo.

Aunque se ha expresado que esta papeleta adicional se utilizaría para consultar al pueblo si quiere se instale una Asamblea Constituyente paralela, la misma no parece estar concebida de acuerdo con lo que la práctica constitucional exige para estos casos de consulta popular.

El Movimiento Constituyente Va, que en mayo del año pasado presentó ante la Asamblea un Anteproyecto de ley en este mismo sentido, el cual fue rechazado por el funcionario de la Comisión de Gobierno de la Asamblea encargado de dar entrada a este tipo de propuestas, bajo el argumento que el proyecto de ley no era conforme a lo establecido en el articulo 314 de la constitución vigente.

No obstante, el Movimiento Constituyente decidió volver a presentar una nueva versión, a modo de insistencia, paralelamente con el proyecto presentado por el Ejecutivo. El propósito, además de servir como el medio democrático y consultivo del mandato popular y legitimo del pueblo panameño, expresa la obligación que tendría el Presidente electo en mayo para que dentro de sus primeros seis meses de gestión, inicie el proceso constituyente.

La nueva Constitución tendría como objetivos reformar y transformar el Estado, a la vez de incorporar nuevas instituciones que fortalecerían el sistema político, lo que permitiría un mejor y eficaz ejercicio democrático.

Cristóbal Silva

Un balance necesario

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Al llegar al final de un año viejo que perece e inicia un nuevo año, es habitual que hagamos reflexiones sobre lo malo, lo feo y lo bueno que ocurrió en dicho año. Habrá siempre decepciones, dudas y nuevas esperanzas. El vaso termina medio vacío o medio lleno.

Me parece que el nuevo gobierno que inicia en julio 2019, no podrá tener las mejores perspectivas de éxito en su gestión si el nuevo Presidente electo no llega a entender que su gestión, cualquiera que se proponga, sería sumamente difícil de realizar si no convoca una Asamblea Constituyente. El estado de la Nación esta en una gran decaída que la refundación de la misma es impostergable. Son tantos los aspectos que requieren un nuevo enfoque que ya no admite soluciones a pedazos o parches para re enrumbar la nave de la Nación hacia un puerto seguro y de prosperidad.

El incumplimiento de la promesa que nos hizo la administración saliente, de convocar una Constituyente para tener una nueva Constitución, fue quizás la más grande decepción que sufrió la Nación panameña. Ojalá el nuevo Ejecutivo se dé cuenta de la necesidad de dar este paso.

Otra reflexión digna de tener en cuenta es la pertinente a la necesidad de reorganizar administrativamente y operativamente a la Caja de Seguro Social. Solucionar las deficiencias en cuanto al manejo del abastecimiento de medicamentos y dar una atención médica efectiva y oportuna son temas de prioridad en la agenda para esta institución. No menos que esto, esta la importancia de renovar el sistema de pensiones y jubilaciones y la asistencia en los casos de invalidez y muerte a todos los asegurados. No podemos descuidar resolver estos temas que afectan a todos los asegurados y aquellos que hoy son jubilados.

Una tercera reflexión clave es la que debemos hacer sobre las próximas elecciones de mayo 2019. Es importante que todos los panameños pensantes y preocupados por un mejor futuro para la Nación, poner atención sobre el tema de a quien se lo daría el voto electoral. Sin duda, debemos escoger personas que tengan en su agenda de trabajo la recreación del sistema de gobierno, en el cual se entre en la reorganización de la distribución del poder político y se promueva el equilibrio entre los Órganos del Estado, lo que podría denominarse un sistema de gobierno semipresidencialista.

Es necesario se elija un “Buen Gobierno”, el cual nos permita alcanzar el Bien Común para toda la sociedad. Con estas reflexiones principales en agenda, esperamos tener un mejor año en el 2019 y que todos reciban al nuevo año con alegría y deseos esperanzadores para la Nación.

*El autor es ingeniero.

 

Cristobal Silva

Elecciones, quiero ser Presidente!

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA*).- Estamos a escasos seis meses del día de las próximas elecciones generales que deben realizarse el 5 de mayo del 2019. A diferencia de otras elecciones, en esta ocasión su incidencia sobre el futuro del país serían determinantes para permitirnos salir de las dificultades en que estamos debido a una decaída economía nacional, un estado de derecho colapsado y una prestación de los servicios sociales a los ciudadanos totalmente deficiente e irregular.

No mencionamos los aspectos relativos a la rampante corrupción que agobia a la administración de gobierno actual ya que al parecer el pueblo no presta mucha atención a este tema. Al ciudadano le interesa más que se resuelvan sus problemas inmediatos.

Lo que si es notorio es la cantidad de ciudadanos interesados en alcanzar la presidencia de la Republica. Con los de libre postulación, tendríamos entre siete u ocho candidatos presidenciales.

A todo esto, los ciudadanos parecen haber perdido la confianza en los partidos y sus líderes políticos. Muchos no saben por quién votarían ya que no logran identificar un claro liderazgo político y por otro lado las múltiples denuncias de corrupción ha llegado a tal punto que se ha iniciado una campaña de no reelección de nadie.

Los candidatos por la libre postulación parecen no tiene aún la capacidad estructural política que les permita aspirar a un triunfo electoral en mayo próximo. Adicionalmente, proceso de recolección de firmas para postularse exhibe deficiencias que entorpecen aún más la libre postulación.

*El autor es ingeniero y analista político.

Cristobal Silva

La segunda vuelta electoral

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Al ritmo que están saliendo los candidatos presidenciales por efecto de las primarias internas de los partidos, y los de libre postulación (por lo menos 3 candidatos), podríamos llegar a tener en la carrera presidencial por los menos unos 8 a 9 candidatos para mayo 2019.

En los países donde reiteradamente sucede este fenómeno de tener muchos candidatos presidenciales en las elecciones generales, el mecanismo que se plantea para dar un carácter de legitimidad y motivar una vía de aceptación ciudadana para el que resulte resulte vencedor en las elecciones generales, consiste en la modalidad conocida como el sistema de Segunda Vuelta electoral, también denominada como la modalidad del ”balotaje”.

La Segunda Vuelta busca promover que la declaración de Presidente Electo sea basada en el concepto de haber logrado el voto mayoritario del electorado.

Se evita así que el nuevo Presidente sea considerado como un Presidente sin la legitimidad esperada, por lo que siempre pudiera ser criticado y descalificado como un Presidente Electo de papelillo.

El argumento principal a favor de la doble ronda electoral es que el sistema genera partidos políticos flexibles, capaces de llegar acuerdos y compromisos pero además, contribuye también a moderar la política toda vez que sirve para castigar posturas extremistas o fundamentalistas y tiende a potenciar la política pragmática. Es un sistema adecuado para llegar a acuerdos políticos, los que generalmente implica concesiones recíprocas, que obligan a no acentuar sus diferencias políticas y a participar del juego electoral con más moderación.

Cristobal Silva, Segunda Vuelta

¿Volveremos a 1968?

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- Para aquellos que vivimos los tiempos previos al golpe militar, podemos hablar de la lucha por llevarse la mejor “tajada” del erario y mantener el control político que tenían entablada los miembros del poder económico de la época, distribuidos en una gran número de partidos políticos, grandes y chicos.

En esos momentos no se respetaba ni constitución ni leyes, no había institucionalidad y políticos hacían toda clase de desmanes; fraudes y hasta robar urnas. La descomposición política era tal que hasta llegó a la Presidencia a un personaje iliterato que luego “echaron abajo“.

Este desorden y menosprecio institucional por parte de los dueños del poder económico, dió como resultado el golpe de estado militar del año 1968 liderado por Boris Martínez y Omar Torrijos Este último eventualmente tomó la riendas absolutas del movimiento y se convirtió en un Dictador. En ese momento, la institucionalidad constitucional del Estado se desconoció totalmente.

Hoy día parece que estamos en medio de una situación muy parecida a la antes descrita. El poder político persiste en su afán de mantener el control político del gobierno, sirviéndose grandes negocios en una amplia mesa, de la cual caen migajas que aprovecha el pueblo desamparado.

Por eso cuando me preguntan, ¿para que quiero una constituyente?, mi respuesta es que “no quiero que regrese el año 1968”. Por eso, tenemos todos juntos que concordar en un gran Movimiento Constituyente, para refundar la Nación. Ojalá no regrese nunca otro año 1968.

 

Cristóbal Silva

Constituyente ante Situación Nacional

ZETA, (Cristóbal Silva).- Según datos recogidos en los registros del MEF, el año pasado la economía nacional (PIB) creció un 5.5% aproximadamente. Para el gobierno esto es bueno. Para la gran mayoría de la sociedad panameña esto es malo ya que demuestra un decrecimiento notorio. Peor este año que durante el primer semestre crecimos a casi un 3.5%. Para los organismos internacionales, el crecimiento es comparativamente alto a nivel mundial, solo inferior a la China y a la India, las más reconocidas como exitosas economías.

No reconocemos esto como una buena situación económica del país. Se experimenta un decrecimiento de casi un 35% desde la Administración anterior, a la que tanto le gusta referirse a la Administración actual. Sensación de estancamiento es notoria y contagiosa a todos los niveles sociales, consumidores y comerciantes. Los precios siguen subiendo y las ventas siguen bajando,  hay pérdidas de empleos, que de un 4.5% en 2014 ya esta llegando a un 9% aproximadamente.

La constituyente no es una panacea. No puede reducir directamente el costo de vida, ni mejorar los servicios públicos, ni mejorar la seguridad social y menos en las calles. Pero tiene otras virtudes. Es el mejor mecanismo directo para refundar una nación que tiene su institucionalidad colapsada y está atorada en medio de una rampante corrupción estatal y empresarial.

¿Lograría una Constituyente ayudar a resolver problemas de la economía y situación social? SÍ, si se basa en un Gran Concordato Nacional. Debemos enfocar esfuerzos en este sentido.

¿Dónde está el liderazgo nacional?

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).-Es evidente que la Nación atraviesa un proceso de degradación institucional, especialmente en la administración de justicia, donde la moralidad ya pasó a la amoralidad como comportamiento normal. Esta situación parece avanza sin frenos.

Los hechos acaecidos en las dos últimas semanas nos llenan de vergüenza. Una Corte Suprema catalogada como lote de garrapatas. Un Magistrado señalado por la PGN, que sólo dice “me grabaron”; otro señalado como vendedor de fallos para ayudar a negocios de familiares; otro que sigue esperando nombramiento, dispuesto a complacer directrices desde “más arriba”.

¿Por qué tenemos este país?

Hay una falta de voluntad para hacer las cosas que se requieren y una notoria falta de liderazgo político para conducir la nación.

Es posible que las campañas que desacreditan a los partidos políticos, en muchos casos merecidas por el deficiente desempeño de los mismos, que no contribuyen con soluciones para el país, ha producido un efecto negativo, acabando con la dirigencia política de calidad.

Profesionales honestos y pensantes, se rehúsan a participar en actividades partidistas aduciendo que no se quieren “ensuciar”. Esto ha dejado campo para que la política caiga en manos de malos políticos que no entienden el concepto de “hacer una política de calidad”.

Como resultado, todo lo basan en el clientelismo que promueve los Caciques Circuitales. Cambiar esto requiere un cambio constitucional para introducir los diputados provinciales y nacionales.

Ojalá en mayo 2019, los electores voten para elegir a los mejores candidatos. Un liderazgo político de calidad es imprescindible!

Cristobal Silva

La CSS: regresar a su diseño original

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- La seguridad social en Panamá, a la que llamamos folclóricamente como “el Seguro Social”, se entiende en la sociedad panameña como la forma de prestar bienestar social relacionado con la cobertura de necesidades reconocidas como las prestaciones de salud, la vejez y/o discapacidades.

Vale la pena mencionar que la Organización Internacional del Trabajo, considera crucial la protección que la sociedad proporcione a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas contra las privaciones económicas y sociales para evitar la reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo, o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte.

Esto conlleva la necesidad de dos subsistemas componentes de la seguridad social: a) uno de Pensiones, que tiene por objeto la cobertura de las contingencias de invalidez, vejez y muerte, esencialmente. b) otro de Salud, que tiene por objeto garantizar a los afiliados el financiamiento y la seguridad de la prestación de los servicios de salud.

Recién se sugiere implementar dos subdirecciones para la administración de la institución, una para efectos de la prestación médica y otra para administrar los 33,000 empleados que tiene.

El diseño original de la CSS establecía una institución dedicada esencialmente a cuidar y administrar eficientemente los fondos de pensiones y jubilaciones de los afiliados. Luego se le agregó responsabilidades médicas que eran atinentes al Ministerio de Salud. Allí parece estar la génesis de las dificultades que enfrenta la CSS. Hay que regresar al diseño original.

Cristobal Silva

¿Reelección o no reelección?

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Un sector de la ciudadanía inicia una campaña que propugna por la “no reelección” de ningún candidato. Reelección para Presidente de la República esta prohibida por Constitución. Solamente la posición de Representante de Corregimiento es la única permitida por Constitución.

La reelección de funcionarios en puestos de elección, puede ser considerada como un mecanismo para mantener a los políticos bajo un régimen de rendición de cuentas ya que para reelegirse tendrían que pasar por una especie de proceso de evaluación de su gestión realizada por parte de los ciudadanos que tendrían la responsabilidad de decidir sobre su posibilidad de reelección.

Reelegir alguien que pretende regresar a un puesto de elección por un periodo adicional al ya realizado, sería algo similar a dar una especie de premio por haber realizado una buena labor en el cargo. En consecuencia, los candidatos a reelección tendrían que haber actuado a favor de los intereses del electorado.

Para reducir posibilidades de engañar a los ciudadanos, habría que incluir a nivel constitucional una nueva institución fiscalizadora independiente, especie de un “juez constitucional” que sea encargado de evaluar la gestión anterior del candidato, previo a una postulación para reelección, la que sería tan solo por un periodo adicional.

El desprestigio en la cual la clase política está inmersa, especialmente los diputados, la decisión de “no reelección de nadie” responde a una condición coyuntural que pudiera apoyar el adecentamiento de la clase política para optar por una política de calidad ISO9001.

 

Cristóbal Silva

La educación a título constitucional

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- La educación básica en Panamá es un derecho y un deber de la persona humana, sin ningún distingo social.

Corresponde al Estado el deber de organizar y dirigir el servicio publico de la educación, a fin de garantizar la eficiencia y efectividad del sistema educativo nacional, que incluye la educación oficial y la particular, impartida por personal privadas.

Sin embargo, constantemente la sociedad panameña se queja del mal servicio y estado en general de la educación que se imparte en el país, principalmente la corresponde al sector oficial. Es evidente que se tienen que cubrir las carencias y rezagos que se evidencian, con énfasis en las comunidades indígenas.

Al pretender redactar una nueva constitución, los miem¬bros de la Asamblea Constituyente tendrían que entrar a de¬cidir cuáles derechos sociales incorporar en la nueva constitución. ¿De¬ben salvaguardarse, con rango constitucional el derecho a la educación?

¿Qué hay del derecho a la vivienda y el derecho a una pensión, entre otros? Quizás algunos opinarían que debemos circunscri¬bir a nivel constitucional sólo los derechos tradicionales, como el derecho a la libertad de expresión, los derechos de propiedad y el derecho a la pri¬vacidad.

Los defensores de los derechos sociales casi siempre argumentan que cuando los mismos son reflejados en la Constitución, los estamentos políticos, por el ejemplo el Ejecutivo, se ven forzados a promover acciones que apunten servicios sociales de mejor calidad. Se percibe como una forma de obligar al poder político a moverse en la dirección para desarrollar esos derechos.

 

Cristobal Silva

Rechazo Inexplicable de la Quinta Papeleta

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- El Movimiento Constituyente Va presentó el pasado mes de mayo ante la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, un Anteproyecto de ley por la cual se ordenaría al Tribunal Electoral incluir una “Quinta Papeleta” para consulta ciudadana que sería incluida en las elecciones generales que se realizaran en mayo 5 del 2019.

Esta Quinta Papeleta consultaría a los ciudadanos panameños si desean o no se convoque una Asamblea Constituyente para debatir y elaborar una nueva Constitución Política para Panamá. Del resultado que se obtenga de esta consulta a modo de referéndum, se procedería, o no, a iniciar un proceso constituyente en el segundo semestre del año 2019.

Consultar la voluntad ciudadana es cumplir con el principio cardinal de buscar el respeto de la soberanía popular, ya que el poder lo ejerce y emana del pueblo, tal como lo consagra y lo establece el articulo 2 de la actual Constitución Política.

El proyecto de ley presentado incluye además el deber que se impone al nuevo Presidente que resulte electo en las elecciones del 5 de mayo del 2019 para que dentro de los seis meses siguientes a su toma de posesión, convoque por Decreto Ejecutivo la convocatoria de una Asamblea Constituyente.

Al respecto, la Asamblea Nacional, a pesar que la iniciativa esta fundamentada en el artículo 2 de la Constitución Política vigente a la fecha, expresa su opinión en cuanto a que la propuesta constituyente no es viable, lo que entendemos es a la luz de los intereses que defiende en estos momentos, porque violenta el articulo 314 de la misma, en cuanto que no considera las formas de “reformar” la constitución ni tampoco la opción para que el Tribunal Electoral sea el encargado de ordenar, seleccionar los constituyentes que integrarían la Asamblea y realizar en todas sus partes el proceso constituyente.

Lo que al parecer no entendió el analista que revisó el contenido del propuesto anteproyecto de Ley para la Quinta Papeleta, que lo que se quiere es una nueva constitución y no una reforma parcial. Este propósito es viable mediante una fórmula extra constitucional, tal como se aplicó para las reformas constitucionales del año 1983, que son una realidad jurídica, constitucional y política en nuestro sistema político.

La pretensión del Movimiento Constituyente Va, sería, luego de consultar la voluntad ciudadana, que llegado al poder al poder político de la República un Presidente con la suficiente comprensión del tema constitucional, tenga la voluntad suficiente para entrar en un cambio radical en el contenido y la forma de hacer política en Panamá, que transforme el Estado para hacerlo eficaz y útil a los ciudadanos.

 

 

La Quinta Papeleta, Cristóbal Silva

Un nuevo rumbo

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- El primero de julio 2018 inició el último año del gobierno del Presidente Varela. Durante cuatro años, la ciudadanía panameña se ha quejado de un gobierno aletargado en su accionar, lo cual ha producido una ineficiencia administrativa de la cosa pública como nunca antes se había dado en Panamá.

Esta situación, aunada a circunstancias que denotan corrupción en los diversos estamentos del Estado, en sus diferentes niveles administrativos, ha provocado la mala calificación con lo que estaría saliendo del poder el actual Presidente.

Para aquellos que nos mantenemos predicando que el Estado de Derecho en el país esta colapsado, que la Constitución es pisoteada a diario y que hay una ausencia notoria de una verdadera aplicación de la justicia a los ciudadanos, nos mueve a resaltar que la nación debe darse un “Nuevo Rumbo”.

Los desaciertos y la ausencia de políticas nacionales, que dicten las pautas hacia la consecución del “bien común” para todos, parece alejarnos de toda posibilidad de alcanzar mejores niveles de bienestar en nuestra sociedad.

En consecuencia de lo anterior expresado, es urgente que adoptemos nuevas formas de hacer la política en Panamá. Hay que propiciar cambios que nos permitan tener un país con rumbo y estabilidad en todo sentido. Es decir, hay que lograr una transformación estructural profunda y compleja.

El primero de julio podría haberse convertirdo en ese momento inicial para que todos nos comprometamos a lograrlo. La clase política debe entenderlo así.

Cristobal Silva

Convocando una Asamblea Constituyente

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- Conversando en días recientes, mientras almorzaba con unos amigos en un restaurante local, surgió la preocupación sobre un tema de actualidad y digno para entablar una discusión entretenida y cuasi intelectual. Alguien preguntó si en estos momentos ¿es factible la convocatoria de una Asamblea Constituyente? Le agregó la coletilla de ¿quién la podría convocar o quién se atrevería a convocarla?

Primero, una Asamblea Constituyente o Constitucional es una reunión nacional de representantes populares que asumen el objetivo específico de dictar las reglas que, en el futuro, regirán la relación entre gobernantes, gobernados, el funcionamiento, distribución del poder y fundamento de su sistema político y social.

Es decir, una Asamblea Constituyente es un organismo de representantes colegiado que tiene como función redactar una nueva Constitución, dotado para ello de plenos poderes o Poder Constituyente al que deben someterse todas las instituciones públicas.

En esencia, ese conjunto de personas, los constituyentes, que simbolizan el pueblo ejerciendo su autoridad de mandatario, tienen a su cargo ejercer la facultad de legislar, para editar una nueva ley fundamental y las nuevas líneas de la organización de un Estado, que modificarían los prototipos ya existentes.

Si entendemos que una Asamblea Constituyente se constituye en un mecanismo popular y democrático, para la configuración de un nuevo modelo de ley suprema constitucional y de la reorganización del Estado (caso Panamá), le toca a los ciudadanos, empoderados por el poder constituyente propio, promover dicha convocatoria.

Así las cosas, es el pueblo que debe ejercer su poder constituyente para convocar una constituyente. Hay que tomar las acciones necesarias para lograrlo. Una Quinta Papeleta aprobada para solicitar al pueblo dictar su decisión de convocar, o no, sería el camino a seguir.

Cristobal Silva

Panamá, ¿se rehace o se destruye?

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Proporciones guardadas, tenemos algo similar a un gran pozo de petróleo, de donde fluye dinero diariamente cada vez que pasa un buque por el Canal y paga el peaje correspondiente. De producir para el Estado panameño unos B/. 900 millones anuales, dentro de poco estaría produciendo unos B/2,500 millones al año.

Con estas tremendas perspectivas económicas, ¿por qué en lugar de ir acercándonos al deseado primer mundo, en estos momentos los panameños sentimos que estamos en un franco retroceso para volver al tercer mundo?

Políticos, y algunos empresarios y gremios, que parecen no aprendieron nada con el golpe militar del 68, siguen en su lucha por ganar el poder político y asegurar control en las decisiones de gobierno.

La situación real es que estamos en medio de una crisis política, por poder, que esta destruyendo a pedazos la patria. Traiciones, “sacadera de tablas”, insultos y corrupción, y un Estado de Derecho vilipendiado y puesto contra el piso, nos esta llevando en corto plazo a una situación ingobernable.

Pero, siempre, “los buenos somos y seremos más”. Ha llegado la hora que los ciudadanos pongan un alto a esta vorágine destructiva. Es obligante que el gobierno convoque a todas las fuerzas vivas del país para dialogar y llegar a un Gran Concordato Nacional.

Esto se entiende como llegar a una Constituyente como solución más efectiva, pacífica y democrática para provocar una revolución reconstructiva en Panamá. Así sea!

Cristobal Silva

¿Agua….Agua….donde hay?

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- Luego de la comparecencia del Director del IDAAN ante la Asamblea de Diputados, se desató una serie de “memes” en virtud que el Sr. Director expresó que era culpa de los panameños tipo “marginal” el gasto ineficiente de agua debido a las piscinas caseras. Sin duda, la gente casi en su totalidad se irritó por sentir esto como insulto.

Quizás el Sr Iglesias estaba bajo los efectos de la noticia que la Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, pronto los 4 millones de habitantes se quedarían sin gota de agua. Esto lo tiene nervioso, porque él también tiene una piscina en casa. Pero ante esta amenaza, su trabajo es buscar posibles soluciones.

Si el IDAAN sigue con pérdidas totales, técnicas (fugas) y comerciales (deficiente medición y facturación), de un 55% del agua puesta en las redes de distribución, y con un precio de venta del litro a 50% del costo de producción, no hay forma viable de funcionar adecuadamente como empresa.

Quizás una forma viable de enfrentar la situación es mediante una administración moderna y eficiente de los recursos de agua disponible. Trabajé en Guyana donde literalmente no había acueducto ni agua saludable. Que hicimos? Cosechamos, almacenamos y surtimos agua cruda para todo menos tomarla. Las lluvias son intensas y abundantes en Guyana, igual que en Panamá. Entonces esto podría ser una solución efectiva de bajo costo.

Pero esto requiere que la población aprenda esta técnica de forma eficiente. Entonces, podría ser que el IDAAN inicie una campaña de educación para que la gente aprenda y se surta de agua lluvia. Habría que apoyar la instalación de sistemas adecuados, comunitarios o individuales, para desarrollar la alternativa.

Esta es una posibilidad real que podría ayudar al IDAAN a cumplir con sus propósitos, sin dejar a un lado la producción de agua potable.

@cristobalsilva3

Cristobal Silva

Constituyente: Un gran concordato nacional

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- Ante la crisis institucional que atravesamos en nuestro país, es obligatorio convocar una Asamblea Constituyente que permita a todas las fuerzas vivas activas en los escenarios político, social y económico en el país, sentarse alrededor de la mesa redonda del entendimiento y razonabilidad para llegar a un gran acuerdo nacional, o un denominado Concordato Nacional.

No obstante, el Presidente sigue enfrascado en la persecución política y el enfrentamiento con sus adversarios políticos, sin darse cuenta que a pesar de sus amenazas, las huestes de los partidos de oposición parecen estar decididas a detener su deficiente desempeño.

Ciudadanos conscientes de la peligrosa situación en la cual nos ha metido el Sr. Presidente, consideran que ha llegado la hora de una acción ciudadana para provocar un proceso constituyente y establecer nuevas y urgentes reglas, bajo un Gran Concordato Nacional.

Es necesario que el gobierno realice acciones, a fin de restablecer un Estado de Derecho con justicia; para erradicar las prácticas de corrupción generalizada; a lograr una real separación de los tres poderes del estado y a eliminar la exacerbada facultad presidencialista derivadas de una constitución militarista que mantiene el poder concentrado que exigían los militares en su gobierno.

Modificar la forma de escoger y elegir magistrados para la Corte Suprema de Justicia y para el Tribunal Electoral. Asimismo, es necesario modificar la estructura de la Asamblea de Diputados, de modo que se elimine el sistema circuital que produce un caciquismo clientelista, generado por efectos de conseguir las inveteradas reelecciones, tantas veces como se pueda.

El próximo presidente electo en mayo 2019, deberá convocar una Asamblea Constituyente dentro de sus primeros seis meses de gestión. Una nueva constitución aprobada por referéndum nacional, se podría tener no más allá del segundo semestre del año 2021.

Cristobal Silva

Un presidente rechazado

ZETA, (CRISTÓBAL SILVA).- El día 30 de enero, ocurrió un acontecimiento nunca antes visto por los panameños. El pleno de la Asamblea de Diputados rechazó de forma muy clara, 52 votos a 18, una propuesta del Presidente de la República.

El propósito de ratificación de las dos abogadas designadas para iniciar como nuevas magistradas para la Corte Suprema, fue frustrado por la presión del pueblo que desde un principio levantó su voz en rechazo a tal proposición presidencial.

Este acto constituyó un hecho inédito e histórico y de mucho interés para los ciudadanos.

Por primera vez, a pesar de la Constitución de corte presidencialista que tenemos, preparada bajo la sombra de una dictadura militar en 1972, la que mantiene el poder político concentrado, el cual en su momento solo fue trasladado desde el cuartel de la Guardia Nacional en la Avenida A a la Presidencia en San Felipe, una propuesta del Presidente presentada ante la Asamblea es derrotada y de forma contundente.

Fue evidente que desde los inicios del proceso de ratificación, los ciudadanos mostraron gran interés en dar seguimiento a los acontecimientos.

También se evidenció una marcada tendencia contraria a expresar opiniones a favor de una aprobación, en virtud que se consideró que el Presidente había actuado de forma inconsulta, arbitraria y con poco transparencia.

Ante la Comisión de Credenciales, a quien toca pasar el primer examen en estos casos, desfiló un gran número de ciudadanos, de casi todos los estratos sociales.

Durante ese proceso se percibió y evidenció que las designadas no cumplían con requisitos fundamentales para la magistratura, como lo son, independencia, objetividad y suficiente experiencia, más allá de los técnico.

El día de la votación en la Asamblea, se vivió un ambiente de un plebiscito. El pueblo mostró su opinión generalizada en cuanto al desempeño, poco envidiable, del gobierno en estos tres y medio años de gestión.

Expresó su hastío ante el empeoramiento de la calidad de vida que se ha experimentado en el país con el gobierno del Sr, Varela.

Luego de recibir tan contundente derrota, el Presidente sale a ofrecer un discurso, sin ton ni son, aún defendiendo su propuesta, como si tratara de desconocer el querer del pueblo, el cual evidentemente había rechazado su propuesta.

Esto pareció un acto de terquedad y engreimiento de un Presidente que continua pensando que en lugar de ser un Presidente, es un rey, al cual de forma arrogante le dice a súbditos que tienen que aceptar sus decisiones, Si ó Si.

El pueblo habló y ganó. Días antes el Presidente había dicho que el “Estado siempre Gana”. Pero esta vez sin dudas, le tocó perder y el Presidente fue Rechazado.

Ing. Cristóbal Silva.

@cristobalsilva3

Cristobal Silva

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