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¿Como afecta la pandemia el suministro de energía eléctrica?

ZETA, (CRISTOBAL SILVA).- Como en todas las sociedades modernas, Panamá es un país en el cual tenemos una dependencia importante en el suministro confiable de la energía eléctrica.

Con el advenimiento de la crisis causada por el coronavirus, el suministro de electricidad va a ser crucial, especialmente para los hospitales, a fin de mantener operativos con la máxima continuidad a los ventiladores para la respiración auxiliada de los contagiados, así como muchos otros equipos médicos necesarios. Otros aspectos importantes serían los relacionados con:

(i) la nueva de comunicación en el sector laboral para permitir la continuidad de la producción a través de esquemas de teletrabajo,

(ii) la educación a distancia vía on-line y

(iii) la necesidad de entretenimiento para sobrellevar el aislamiento o cuarentena para lo cual las personas estarían conectadas a través de sus teléfonos, computadoras y otros aparatos electrónicos.

Con este nuevo panorama, es necesario garantizar el acceso a los servicios de suministro de electricidad, para lo cual la disponibilidad confiable de la infraestructura eléctrica es vital, así como asegurar la adecuada operación y mantenimiento de la misma. La asequibilidad de los servicios para todos los usuarios, particularmente para aquellos de menores ingresos es imprescindible.

Un reto limitante para el sistema, serían las interrupciones frecuentes, lo que reduce las horas de acceso a la energía. Estos eventos deben minimizarse a fin de evitar el desabasto de los usuarios residenciales y, particularmente, el de los centros de salud y de otros servicios esenciales para atender situaciones durante esta crisis. En caso extremo, una forma de enfrentar la situación sería con equipamiento de respaldo para garantizar el suministro. 

En virtud de lo anterior, en una crisis como la actual donde la población más vulnerable, los trabajadores informales y los pequeños empresarios, se genera un grupo de consumidores que tendrán que acogerse a una moratoria para diferir pagos por el servicio de energía. Esto plantea retos interesantes para el sistema eléctrico, como:

1. Garantizar un suministro suficiente, continuo y de alta calidad en centros de salud y en otros centros de servicios básicos como el suministro de agua potable. 

2. Proveer mecanismos para garantizar acceso a los servicios de energía, tanto para la población vulnerable como para la población en general, los que verían afectados sus ingresos, y por ende su capacidad de pago, considerablemente como consecuencia de la pandemia.

3. Establecer una estrategia para garantizar la sustentabilidad financiera y operativa del sector, considerando las pérdidas de ingresos por la disminución de la demanda y por las moratorias o la falta de pagos por la provisión del servicio.

 

Cristobal Silva