El índice de precios de los alimentos de la FAO sube por segundo mes consecutivo

DaBgrMNXUAAbn1NFAO.- El índice de precios de los alimentos de la FAO subió en marzo, impulsado por fuertes aumentos en los precios de los cereales y los productos lácteos.

En marzo, el índice tuvo un promedio de 172,8 puntos, un 1,1 por ciento más que en febrero y el 0,7 por ciento más en relación a un año antes. El descenso en los precios del azúcar y la mayoría de los aceites vegetales se vio compensado con creces por los aumentos para el maíz, trigo y la mayoría de los productos lácteos. Se trata de un índice ponderado en base a los intercambios comerciales, que hace el seguimiento de los precios internacionales de cinco grupos principales de alimentos básicos.

La producción mundial de cereales alcanzó un nivel récord en 2017, con 33 millones de toneladas más que en 2016 y llegando a casi 2 646 millones de toneladas, según la última estimación reflejada en la Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, también publicada hoy. Sin embargo, la Organización de la ONU prevé que la producción mundial de maíz y trigo disminuya en este año, según indican los pronósticos iniciales.

Pan y mantequilla

El índice de precios de los cereales de la FAO continuó su camino alcista, quedando un 2,7 por ciento más alto que en febrero y un 12,1 por ciento por encima de su valor de marzo de 2017. Los precios del trigo subieron sobre todo debido a la preocupación por la meteorología, incluida la sequía prolongada en los Estados Unidos de América y las condiciones de frío y humedad en algunas zonas de Europa. Los precios del maíz se vieron reforzados, empujados por la combinación de una fuerte demanda mundial y el deterioro de las perspectivas de las cosechas en Argentina.

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO subió un 3,3 por ciento en marzo, ya que la fuerte demanda mundial elevó los precios de la mantequilla, el queso y la leche entera en polvo.

Por otro lado, el índice de precios del azúcar de la FAO disminuyó un 3,4 por ciento y se mantuvo un 27,5 por ciento por debajo de su valor de marzo de 2017, debido a las amplias disponibilidades para la exportación. El índice de precios de los aceites vegetales disminuyó ligeramente, debido a los descensos de los aceites de soja, colza y girasol, mientras que los precios del aceite de palma se reforzaron, impulsados por las expectativas de que la Unión Europea reanude las importaciones de biodiesel a base de aceite de palma de Indonesia.

El índice de precios de la carne de la FAO se mantuvo prácticamente invariable en relación a febrero, ya que los precios de la carne de bovino disminuyeron y los de la carne de ovino y porcino aumentaron, debido a la fuerte demanda de importaciones, en especial por parte de China.
Perspectivas moderadas para la producción de cereales
Las perspectivas para la producción mundial de cereales en 2018 son más moderadas.

Se espera que la producción mundial de trigo disminuya hasta los 750 millones de toneladas, cerca de un 1 por ciento por debajo de su nivel casi récord del año anterior.
Los pronósticos sugieren que la producción de EEUU podría recuperarse de su declive de 2017, mientras que las de China, India y la Federación de Rusia podrían caer después de un año récord. También se espera que descienda la producción de cereales secundarios con respecto al récord de 2017, en un contexto de meteorología adversa en la Argentina, cambio del cultivo de maíz al de soja en Brasil y la reducción de las siembras inducida por los precios en Sudáfrica.

El último pronóstico de la FAO para las existencias
mundiales de cereales al cierre de las temporadas agrícolas que finalizan en 2018, es de casi 748 millones de toneladas, cerca de un 4 por ciento más que hace un año y en lo que supone alcanzar un nivel récord, con el aumento liderado por el trigo. Este voluminoso remanente podría contribuir de alguna manera a mitigar el efecto del declive previsto en la producción mundial de este año.